RESEÑA: Baile Dorrance - ETM: Double Down

Published on 13 July 2017

Si dijera 'claqué', apuesto a que pensarías en Fred Astaire o en largas colas de gente que tecleaba en el momento. Pues ETM: Double Down de Dorrance Dance está aquí para destrozar por completo tu percepción de lo que es, qué no es el tap dance y, lo que es importante, te mostrará lo que puede ser el claqué.

Actualmente en una breve temporada en Sadler's Wells hasta el sábado 15 de julio antes de pasar a Alemania y Colorado, la producción ETM: Double Down de Michelle Dorrance y Nicholas Van Young es imprescindible.

No hace falta decir que el nivel del grifo es excepcional. La reputación de Michelle Dorrance como innovadora está más que justificada. Cada movimiento está coreografiado, no solo el claqué, así que inmediatamente el espectáculo tiene elementos de danza contemporánea. La creencia de Michelle de que "la música no es un subproducto de la danza" y "que los bailarines son igualmente responsables de ambos" es evidente en su trabajo; El 90% del sonido lo crean los propios bailarines en el escenario.

Las placas electrónicas de gatillo de Nicholas Van Young son tan protagonistas como cualquiera de los bailarines; Lo que permiten a los bailarines crear es un vasto tapiz de sonidos. Esta actuación magistral es un ejemplo perfecto de lo que ocurre cuando la danza y la tecnología se unen con éxito.

ETM: Double Down es en algunos momentos muy íntimo, con solos intrincados y dúos de solo claqué. En otros lugares llena el espacio con capas complejas de sonido y danza, que crecen hasta convertirse en un mosaico de sonido, luz y movimiento.

La inclusión de Ephrat "Bounce" Asherie (una galardonada b-girl) es completamente inesperada, ¡pero inspiradora! Dorrance me dice que las raíces del claqué y el hip hop van al mismo lugar y, lejos de lo habitual, esta es una colaboración obvia. De cualquier manera, esto sirve para intensificar aún más la pompa del espectáculo. Dorrance habla de su amor por unir diferentes bailes, y aquí lo consigue sin esfuerzo. Utiliza a sus polifacéticos intérpretes como bailarines, músicos e instrumentos de percusión, ofreciéndonos una visión de las posibilidades del claqué. El primer acto es impresionante, y entré en el intermedio preguntándome '¿a dónde van desde aquí?' La respuesta fue una voz improvisada, elevada y evocadora que añadió una dimensión completamente nueva.

ETM: Double Down fue atrevido, audaz, inesperado y divertido.

La complejidad de la coreografía se vio elevada por el sonido rico que creaba. La idea de que la danza y la música vienen en conjunto está en el corazón de todo esto y, por tanto, cada elemento se amplía más allá de su estatus individual. Fue un placer verlo y tremendamente entretenido. Esta obra es una clase magistral visual, auditiva y tecnológica; un carnaval de sonido, luz y movimiento que trasciende todos los elementos constituyentes hacia algo más.

Dorrance Dance marca el listón, los demás, vuestros turnos.

ETM: Double Down de Dorrance Dance está en el Sadler's Wells hasta el sábado 15 de julio, así que no olvides asistir a una actuación mientras puedas.