La obra comienza con Ernie en una cama de hospital, antes de su muerte en 1999. Es visitado por Eric, que falleció catorce años antes. El primer acto explora su relación de cuarenta y tres años, desde la adolescencia hasta su éxito de la noche a la mañana y la muerte de Eric. Aunque es consistentemente divertido, el primer acto carece de dirección y parece algo estático, además de que el decorado es limitado.
Por suerte, el segundo acto es mucho más sólido y se interpreta en contexto de actuación. Me sentí más cómodo viendo la pieza y descubrí que el ritmo rara vez se ralentizaba. La charla entre Eric y Ern es invaluable y su humor es atemporal. Los fans no podrán encontrar un mejor tributo y se quedarán recordando viejos tiempos. Terminando con una alegre interpretación de 'Bring Me Sunshine', Eric y el pequeño Ern ofrecen algo más de una hora y media de diversión inofensiva.
★★★☆☆
Reseña de Andrew Tomlins
Reseñado el martes 19 de noviembre de 2013
Eric y Little Ern se representa en el Vaudeville Theatre hasta el 12 de enero de 2014