Abraham en movimiento: Pavimento.

Published on 24 November 2017

Este es un debut contundente para Kyle Abraham en Sadler's WellsAmbientada en los barrios históricamente negros del coreógrafo Kyle Abraham, Homewood y el distrito Hill de Pittsburgh, Pavement está inspirada (e incluye audio) de la película de madurez de 1991 Boyz n The Hood.

La obra de Abraham es impactante desde el principio. Su capacidad para fusionar estilos de danza contemporánea, jazz y vernácula habla de la cultura y el contexto de su lugar de nacimiento. Toda la pieza se desarrolla a la sombra de una pista de baloncesto, cuyo respaldo se utiliza para proyectar imágenes. El público entra al son de una banda sonora de hip-hop que marca el tono.

En el apartado sonoro, la mejor manera de describir lo que se escucha es un paisaje sonoro. Abraham ha utilizado clásicos de hip-hop, fragmentos de la película, la ópera, las voces de los bailarines y los sonidos percusivos de sus pies para componer Pavement. Abraham habla sobre la yuxtaposición de la ópera con el trasfondo cultural de Pittsburgh, y la violencia que se refleja en ambos y se refleja en el escenario. El uso de las voces y los diálogos de los bailarines ancla la pieza en un lugar concreto, y hay una sección en la que el único sonido que se oye son los pies de la compañía mientras corren en círculos a diferentes ritmos por el escenario. La culminación de estos distintos detalles crea un paisaje sonoro suntuoso y añade a la forma en que se transmite el mensaje.

La iluminación de Dan Scully es un testimonio de cómo la luz realza una pieza si se ejecuta correctamente. Desde simples lavados hasta las luces de las sirenas a todo lo que hay entre medias, la iluminación fue otra capa de autenticidad que sirvió para ofrecer una experiencia sensorial completa.

Mi única crítica es el ritmo general. Hubo momentos de emotividad, que se percibieron, pero se prolongaron demasiado. A pesar de ello, Abraham aprovecha bien a sus bailarines tanto en conjunto, como en dúos, tríos y solos, para dar vida a la obra. Su vocabulario de líneas fuertes, elevaciones y agarres complicados es como el mensaje de Pavement: claro.

Lo más llamativo de todos los elementos de Pavement son las imágenes y el simbolismo. Los altercados estilizados y los motivos de hombres negros colocados boca abajo en el suelo y su mensaje es inconfundible. Las tensiones crecientes en la pista, junto con los sonidos de Boyz n The Hood y los gritos desgarradores de un bailarín suplicando ayuda mientras una sirena estalla y él es envuelto por los demás, es una imagen visceral de la incapacidad de escapar. Los gestos y los motivos repetidos actuaron como puntos de referencia para las injusticias que sufre la comunidad, con toda la pieza concentrada en torno a conversaciones sobre identidad y comunidad. La danza es tanto una alegoría (en sus lugares estilizados) como real (donde él incorpora danza vernáculo) que ancla la pieza en un lugar cultural.  

Pavement es una obra visceral y muy meditada. Hay reflexión en el más mínimo detalle, desde la observación de que la única bailarina es la única que no tiene altercados hasta (a mitad de la pieza), las zapatillas colgadas de cables telefónicos. Habla del espíritu del tiempo de los movimientos por la igualdad derivados de la injusticia. Para una obra basada en una película de 1991, creada en 2012, sigue siendo poderosa y relevante. ¡Más, por favor!